Hoy vamos a hablar de cómo se realiza una tomografía computarizada, que también es conocida como CT o CAT. Este estudio se utiliza para dar con diversos diagnósticos relacionado con algunas partes del cuerpo, pero su mayor uso es para analizar el cerebro y el cráneo, para verificar que no se esté desangrando, que no haya aneurismas o que el cráneo no esté fracturado.

Empecemos diciendo cómo funciona este examen. Una CAT usa un haz delgado como un lápiz para poder crear una serie de imágenes de la parte del cuerpo que se está analizando desde diversos ángulos. La diferencia con las radiografías es que éstas últimas dirigen un haz amplio de luz hacia una sola parte del cuerpo y desde un único ángulo. En la CT se envía la información de cada ángulo tomado a una computadora que crea una imagen en blanco y negro que muestra un corte de determinada área del cuerpo. Se pueden utilizar materiales de contraste especiales para obtener una imagen más clara y se pueden administrar en forma de líquido en una vena o a través de los intestinos a través del recto como un enema. La máquina puede crear una imagen tridimensional al colocar los distintos cortes uno sobre otro, además de que la imagen se puede girar en la pantalla de la computadora para examinar los diferentes ángulos.

Ahora hablemos de cómo se prepara las CT. Para empezar debemos decir que se puede realizar en un régimen ambulatorio, por lo que el paciente no tiene que estar hospitalizado para que se pueda realizar. Lo siguiente es aplicar el tinte en las venas, por lo que si eres paciente debes asegurarte que el equipo de médicos sepa si alguna vez has tenido reacción a algún tipo de tinte de contraste, mariscos o yodo. Es muy importante debido a que tu cuerpo puede tener alguna reacción al líquido que se te administrará. Lo que podría hacer tu médico antes es hacer una prueba con una cantidad mínima del contraste para saber si podría haber o no reacción. Hay médicos que piden que no se ingiera ningún tipo de alimento o bebida, incluso algunos doctores recomiendan un laxante o un enema para limpiar por dentro en caso de que se vaya a utilizar el contraste a través del recto.

A la hora de realizar el estudio le pedirán que se desvista y se ponga una bata, así como no tener ningún tipo de prenda metálica o joyas, incluidos los aretes. En caso de tener tatuajes también habrá cierto dolor debido a la tinta que usan para realizarlos.  Después pasarán ya al escáner, el cual es una máquina grande en forma de dona, donde te acostarán sobre una mesa angosta y plana que se desliza hacia atrás y hacia adelante para que puedas entrar a la zona donde se te analizará. Es importante que sepas que estarás solo durante la prueba, los doctores te vigilarán desde otra sola, por lo que si te da miedo o los ruidos son muy estridentes, deberás aprender a controlarte desde antes. El estudio tendrá una duración que puede variar, de 10 a 30 minutos dependiendo la zona que se quiera analizar.

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