Debido al descontrol por parte de todos nosotros es que existe la cuesta de enero, que es cuando la gente inicia el año con más deudas que con las que terminó debido a los incontrolables gastos en el mes de diciembre. Entre regalos, comidas, viajes, entre otras cosas, es que dejamos ir dinero que posiblemente nos hubiera servido como un colchón para los próximos meses. Por eso hoy quiero compartir algunos errores que he cometido y que he visto que han sufrido personas cercanas a mí en estas fechas.

Hablemos de los regalos. Este mes es cuando más gastamos en comprarle algo a nuestros seres queridos y en ocasiones por querernos ver espléndidos adquirimos artículos que quizá la otra persona no desea o no le serán de gran utilidad. Así que cometemos el error de pensar que el precio significa el cariño que le tenemos a los demás. Aquí deberíamos aprender a identificar las necesidades de las personas a las que le vayamos a dar un obsequio. Quizá si tu mamá usa muchos chalecos y has visto que los que se pone ya están gastados, quizá podrías comprarle uno de tela como los que usa y no gata miles de pesos en uno de piel que lo más probable es que no se vaya a poner. No digo que no gastes, si lo tienes y te sobra, adelante, pero si estás corto, lo mejor es que sean artículos que usarán o si son coleccionistas de algo, que les sacará una gran sonrisa.

Recuerdo alguna vez que le compré un Nintendo a mi papá, el cual me costó 700 pesos, sabía que no lo usaríamos demasiado pero me arriesgué. Resultó que efectivamente no le hemos dado el uso necesario, pero la reacción que tuvo mi padre al abrir dicho regalo no la cambiaría por nada del mundo. Fue ver a un niño pequeño que abría sus regalos que le trajo Santa Claus y derramar lágrimas por la sorpresa. Valió toda la pena del mundo por eso.

Otro consejo es que no gastes lo que no tienes, trata de que todo lo que compres sea con ahorros, el aguinaldo o caja de ahorro, para que no quedes endeudado para el próximo año. Podrías usar las tarjetas en un momento de emergencia o si te falta un poco de dinero, pero no recomendaría que la usaras para todo. Alguna vez compré todos los obsequios con una tarjeta departamental a meses sin intereses y al final ya no podía pagarlo, pues tenía además otras deudas, por lo que a veces no pensamos que estamos gastando dinero que no tenemos o que ya debemos.

Estas malas prácticas terminan en gente pidiendo préstamos urgentes para poder sobrevivir a la cuesta de enero, y muchas veces dicha cuesta llega a durar todo el siguiente año, debido a que no sabemos controlarnos. Cuida el dinero que te llegue en estas fechas, no lo malgastes y si es necesario apretarte el cinturón, pues hazlo, no tienes por qué avergonzarte, al contrario, demuestra que sabes administrarte o, por lo menos, actuar ante la adversidad y recomponer tus errores.

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