Uno de los conflictos mas controversiales en los últimos años ha sido sin duda alguna la reciente guerra de Siria,  una guerra donde han fallecido cientos de miles de seres humanos y han quedado en la calle aun mas. Sin embargo,  aunque esta tragedia humanitaria se es sabida por todos lados,  no se sabe bien que es lo que sucedió en territorio sirio ni tampoco se sabe porque los norteamericanos después de haber llevado acabo una campaña aérea de un año en contra del Estado Islámico  – mismo que elles crearon- no pudieron ni siquiera debilitarles un poco mientras que seis meses de acción aérea rusa les destruyo por completo.

Las campañas aéreas de los norteamericanos, cuando son bien dirigidas, han mostrado a lo largo de la historia ser tremendamente eficientes, algo que vimos mucho durante la segunda mitad del siglo 20, especialmente en las dos guerras de Iraq y el la guerra de los Balcanes. Los norteamericanos,  durante esta serie de conflictos,  han demostrado una excepcional capacidad de destrucción y aniquilamiento del enemigo mediante medios aéreos. Asimismo, los yanquis han demostrado poder de llevar y ofrecer batalla  en cualquier punto del planeta tierra, siendo esto posible por la eficacia de sus portaaviones cuyas habilidades se desarrollaron durante la Segunda Guerra Mundial  en contra del Japón.

Se ha visto también una gran organización logística en estas operaciones donde se lleva todo tipo de servicios a cualquier lugar, incluyendo buques hospitales para la curación de heridas muchas veces de soldados de ambos lados. Sin embargo, aunque ahora más que nunca  los norteamericanos tienen este gran poder de destrucción organizada, no pudieron de ninguna manera desbalancear al Estado Islámico, algo que no se ha comentado mucho.

Una de las primeras razones por la cual los norteamericanos fallaron en su supuesta misión de destruir al grupo terrorista se debe a que aunque fue un año completo lo que se bombardeó al enemigo, las misiones diarias eran a veces tan solo una, mientras que los rusos a veces tenían mas de 40 misiones al día  cuya intensidad era sin paralelos y totalmente delegada para deshacer la moral del enemigo terrorista para combatir en gran medida también debido a las bombas y explosivos que aplicaron en sus operaciones, muchos de los cuales podían destruir objetivos bajo tierra.

Sin embargo, la principal diferencia entre ambas campañas aéreas, más allá de la intensidad de las mismas, estuvo en los objetivos de ellas. Los norteamericanos enfocaron sus supuestos esfuerzos contra el enemigo solamente en batallas libradas de manera directa mientras se libraba una contienda. Por el contrario, los rusos enfocaron su poderío de fuego en blancos indirectos para dislocar a la organización terrorista como lo eran sus puestos de mando, sus vehículos y depósitos de suministros,  sus plantas de energía y además a sus soldados en batalla o en sueño día y noche.

Fuente: DEGASA