Imprimir un trabajo de 500 cuartillas es algo muy tedioso, así que mientras mi impresora HP trabaja yo me puse a ver algunos capítulos de Dragon Ball Super para irme poniendo al corriente. La verdad es que por muchas razones me perdí del inicio de las nuevas sagas de Akira Toriyama y la comencé ya cuando pasaban el capítulo 100, esto gracias a que un primo me contó que estaba increíble, me reveló algunos detalles y me animé a verla desde el capítulo uno. Que joya, creí que por mi edad sería difícil que me volviera a atrapar como lo hizo con Dragon Ball y Dragon Ball Z, pero lo logró.

Cuando vi los primeros capítulos me sentí como cuando hace muchos, pero muchos años me sentaba en la sala después de hacer la tarea y me veía DB y DBZ, volver a escuchar a Mario Castañeda con su clásico “Hola, soy Gokú”, me llenó de alegría el corazón. Me reía y gozaba de los nuevos capítulos como un niño. Así empezó a atraparme Drago Ball Super. Los nuevos perosnajes cayeron como anillo al dedo a los ya conocidos. Beerus o Bills, Champa, Whis, Vados, entre otros, son una exquisitez. Divertidos y poderosos, una gran combinación. Si bien esta serie tiene muchos capítulos de relleno, éstos no son nada aburridos, quizá sólo pondría como excepción el de Arale, el cual no me gustó para nada.

Akira Toriyama ha demostrado que sabe lo que a la gente le gusta, ver nuevos personajes, villanos y sobre todo nuevas transformaciones, lo que ha desatado el júbilo de millones de fanáticos del anime. Desde el Súper Saiyajin Dios, hasta el Blue, pasando por el Rose y la doctrina egoísta han sido del agrado de la gente que disfruta de este manga. Mantiene la idea de que los minutos sean eternos, que cada capítulo signifique uno o dos minutos, como cuando Gokú venció por primera vez a Freezer. Para los jóvenes como yo, que estamos muy cerca de los 30 años y para los que ya pasan esta edad, es glorioso volver a ver capítulos tan bien hechos, con una estructura envidiable y que siempre nos dejan con ganas de más, pues 20 minutos no son suficientes, siempre querremos más y más.

Los primeros 67 capítulos los vi con doblaje latino, el cual sigue siendo muy bueno, con Mario Castañeda, René García, Eduardo Garza, Carlos Segundo, Gerardo Reyero y Rocío Garcel recordándonos nuestra niñez, volverlos a escuchar es una delicia para nuestros oídos. Son muy pocas las quejas que podría hacer sobre este tema, como que la voz del Androide 18 no es de mi agrado, así como la de Shen Long, serían los peros que le pondría.

Una gran confusión me causó fue el doblaje japonés, pues comencé a escuchar nombres raros como el de Beerus o que a Gokú le dijeran Son o Son Kun, pues después de una ardua investigación supe que Son es como su apellido y Kun, como le dice bulma, es una palabra que significa algo así como joven o pequeño, quizá haciendo referencia a su ya larga amistad y que lo conoció desde que era un pequeñín.