El sábado pasado, mi esposa y yo teníamos una comida con amigos que habíamos apartado desde hacia ya un tiempo. La comida no era sencilla sino que estaba planeada para ser algo formal ya que un amigo mío  degustaría con nosotros un menú para su nuevo restaurante. El restaurante será de mariscos pero especializado en crustáceos por lo que la comida iba a constar de langosta y carne fina acompañada con buenos vinos y/o con una muy buena  cerveza artesanal que están produciendo. Todo era nuevo y prueba, por lo que la ocasión iba a ser sumamente especial.

La razón por la cual teníamos que asistir se debe a que no solamente el anfitrión de la comida es nuestro amigo sino que nosotros somos el contacto otra ves del cual consigue su langosta. Esto se debe a que tenemos un negocio que cuyo giro es servicio comercial, es decir ayudamos al comercio conseguir comercio. Este negocio fue resultado de una involuntaria red comercial que forme en algunas empresas donde trabaje guardando todos los contactos en un programa de computadora donde estaban estos ordenados por nombre, giro y dirección de correo electrónico, teléfono y dirección fiscal: es decir mucha información.

Tras haber laborado en estas varias industrias, donde recopile estas bases de datos con motivo de mi desarrollo en esas industrias en particular,  de pronto decidí abandonar la oficina para crear un negocio propio de consultoría fiscal, un negocio que tardo poco en empezar a dar resultados y a crecer mucho: poco yo sabía que otro negocio que seria mucho mas exitoso se estaba cocinando solo en mi programa de computo.  Conforme comenzó a desarrollarse mi primer negocio mi lista fue aumentando debido a los clientes que íbamos juntando.

De hecho, debo confesar que me había olvidado por completo de las listas pasadas hasta que de pronto recibí una llamada de un individuo de uno de esas listas a quien no recordaba y las tuve que consultar con el propósito de entender quien era esta persona que necesitaba un abogado de urgencia que le pudiera solucionar un caso fuerte de carácter penal. Debido a que en mi empresa pasada trabajábamos mucho con abogados pude arreglar la relación de la cual gane una buena comisión. Después de eso, ese mismo abogado me pregunto que si concia agencias de viaje buenas por lo que lo conecte un agente con el que trabajábamos y lo mismo sucedió.

De pronto, todos mis contactos – que son cientos de ellos – comenzaron a pedirme referencias de tal o cual negocio por lo que comencé a establecer una red de conexiones bastante importante ganando mucho dinero casi sin hacer nada mas que arreglar y fomentar la conexión entre dos partes interesadas. Al ver donde iba esto, y viendo las varillas de algo muy potencial, comencé a dar más atención a esta actividad y la comencé a desarrollar de manera seria. Hoy en día este negocio ya sobrepaso la consultoría.

Por desgracia la comida no se pudo llevar acabo este sábado sino que se pospuso para en dos semanas. Tengo muchas ganas de probar esas langostas.