El uso de las tecnologías hoy en día en los colegios es ya toda una realidad y para muchos profesores ha resultado ser su talón de Aquiles.

Los colegios, principalmente los particulares, están buscando introducir modelos educativos en donde se encuentren integrados aspectos como el uso de computadoras, pizarrones digitales, toda una serie de recursos de software especializado e inclusive el contar con muebles escolares acordes a las tecnologías.

Esto en sí ya es un avance para un colegio porque va poco a poco respondiendo a las nuevas necesidades de una juventud que busca aprender de forma diferente a la que tuvimos las generaciones del siglo pasado (vaya, esto me hace sentir viejo, en fin).

De esta forma los colegios, después de decidir sobre la mejor tecnología y hacer las inversiones necesarias, los responsables de la toma de decisiones escolares a veces pasan por alto el hecho de que necesitan invertir en enseñar a los profesores para darle sentido y congruencia a la nueva adquisición.

Esto, porque la tecnología por sí sola no puede hacer una gran diferencia.

Puede hacer la mitad del trabajo para los profesores, pero solo si los profesores saben cómo usarla.

Los líderes escolares deben asegurarse de que todos los profesores tengan una visión clara sobre el valor de esa nueva tecnología para el aprendizaje de los estudiantes.

De lo contrario, lo considerarán una carga innecesaria que complica sus vidas, hace las cosas más difíciles y pone en peligro la salud de todos.

Algunos incluso lo prohibirán en sus aulas.

Y esto me lleva a las palabras de mi madre: ¨No es culpa de las tijeras que el corte de la ropa sea malo¨… ella era un profesional de la sastrería y sabe que una de las cosas más importantes en esta profesión es el contar con unas buenas tijeras especializadas para cada trabajo, pero no todo queda en la sola herramienta.

Por ello, no es culpa de la tecnología que los resultados educativos sean malos.

Aquellos que culpan a la tecnología por los malos resultados educativos no son mejores que los sastres culpando a sus tijeras por una mala prenda.

Un aficionado puede usar cualquier tijera para cortar lana, pero cuando necesite cortarla, esa misma tijera arruinará la suave tela.

Un sastre profesional sabe exactamente qué tijeras usar en cualquier situación dada.

Para que todos los profesores se parezcan más a los sastres profesionales, deben recibir capacitación sobre cómo usar cada pieza de tecnología para lograr el mejor resultado en función de ella.

Los profesores deben tener tiempo durante el día para aprender cómo elegir la tecnología adecuada para mejorar sus actividades de enseñanza en el aula, y fuera de ella, y cómo integrarla sin problemas en su instrucción.

Los grandes profesores utilizarán felizmente la tecnología que respalda la enseñanza y el aprendizaje.

Usar bien la tecnología y asegurar que esté integrada de una manera pedagógicamente sólida son dos cosas que pueden afectar seriamente los resultados educativos deseados.

Así que no te olvides de la pedagogía cuando persigas la tecnología junto a la introducción adecuado de tu cuerpo de profesores.

Al final, se reconocerá el éxito de cualquier iniciativa tecnológica en una escuela en función de si ha tenido o no un impacto positivo en los resultados educativos.

Decidir adoptar tecnología en tu escuela, elegir la tecnología educativa adecuada y apoyar a los docentes a usarla son los tres desafíos más importantes que un líder escolar debe superar.

Consulta: YouTube, Mobiliario, BBC