Si bien la economía del país nos obliga a recurrir a los préstamos urgentes, estos suelen ser una solución a corto plazo para quienes deciden solicitar uno, pues lograrán salir de su problema de forma rápida pero tendrán que seguir pagando la nueva deuda. Por eso hay que analizar diversos factores antes de entregarnos a los prestamistas.

Un préstamo es cuando una empresa, sea grande o pequeña, decide apoyarte económicamente con el monto que les hayas solicitado o uno menor en caso de no cumplir al cien por ciento con los requerimientos que ellos tienen establecidos, y tendrás que pagarlo con intereses, estos varían de una institución a otra.

Antes de echarle más leña a la hoguera de las deudas debes conocer perfectamente la razón por la que decides pedir prestado, para así poder buscar distintas soluciones, si lo único que te podría sacar del apuro es el préstamo, ahora te toca investigar sobre las compañías que existen en nuestro país que se dedican a ello, conocer sus tasas de interés, los montos que prestan y los plazos que te dan para pagarlo.

Si ya tienes definido a quién te encomendarás para salir del apuro y tienes la información suficiente, toca el turno de sacar la calculadora y hacer cuentas. Se meticuloso a la hora de las sumas y las restas, pues debe sobrarte para seguir sobreviviendo, y más si tienes familia a tu cargo. Si los números cuadran, es hora de ir a pedir tu dinerito.

Cuando estés frente a la persona encargada, pregúntale todas tus dudas, no te quedes callado sólo para acelerar el trámite, porque recuerda que si bien te va a resolver tu problema o gran parte de éste, tú deberás pagarlo por determinado tiempo, sea largo o corto.

Este punto que les voy a mencionar es importante. Piensen bien si el préstamo los sacará adelante o sólo están tapando un hoyo pero abriendo uno de igual o mayor tamaño, y que posteriormente les va a costar cubrir.

¿Por qué es una solución a corto plazo? Ya sea que tuvieron una mala racha, la crisis golpeó el lugar donde laborabas o simplemente tu situación familiar cambio repentinamente y no logras mejorar tus ingresos, un préstamo te ayudará al momento, pero después seguirás pagando y los gastos se mantendrán igual. Seguirás pagando los servicios básicos de donde vives, tus alimentos, transporte (sea público o vehículo propio), entro otros más; y aunado a eso deberás pagar el préstamo que solicitaste.

Generalmente si pedimos un préstamo urgente, es porque la situación nos tiene en estrés total, preocupados y no encontramos otra salida. Tranquilízate, relaja tus pensamientos y vuelve a analizar la situación. Recuerda que podrías tener problemas si no pagas, podrías perder pertenencias, o hasta podrían ir a tu casa con la policía. Mejor evítate sobresaltos y a tu familia, que podrían sufrir daños colaterales porque no hiciste tu trabajo: analizar, investigar y decidir.

Te deseo la mejor de las suertes si ya tomaste la decisión y que la mejor de las vibras te acompañen.