No importa cuánto quieras vivir de la forma más simple posible, sin embargo, puede ser difícil separarte de tus cosas.

Antes que otra cosa, si tienes muchas cosas te preguntarás ¿por dónde empiezas? ¿Y qué pasa si necesitas estas cosas nuevamente para una situación hipotética imprevista en el futuro? ¿Te estarás lamentando más tarde por tirarlas ahora?

Para ayudarte con esta serie de preguntas y todo el dilema que conlleva el hacer una depuración sustancial de tus cosas vamos a utilizar una técnica que te puede ayudar a dar este primer y difícil paso.

Este es un sistema simple que podría ayudarte a resolverlo sin estrés, nos referimos a la regla 90/90 de Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus, el dúo detrás de Los Minimalistas.

La regla 90/90 es un proceso fácil de seguir el cual requiere que te hagas dos preguntas sobre los objetos que no estás seguro de poder desprenderte.

Primero, hazte la siguiente pregunta ¿has usado “tal o cual objeto” en los últimos 90 días? Y si no, ¿lo usarás en los próximos 90 días?

Si tu respuesta a ambas preguntas es no, es probable que puedas deshacerte de ella.

Y siguiendo estrictamente la regla 90/90, apostamos a que te desharás de un poco de desorden y te sentirás mucho más ligero al final.

La regla 90/90 puede ayudarte a purgar despiadadamente una tonelada de tus pertenencias innecesarias, pero el verdadero valor del principio es un poco más profundo que eso.

De acuerdo con Los Minimalistas, el concepto realmente tiene la intención de llevarte en la dirección correcta, para ayudarte a realizar una de las tareas más complejas… el dejar ir las cosas, tus cosas que realmente no necesitas y que sientes imposible de hacerlo.

Este concepto lo explican de la siguiente manera “… Las reglas pueden ser arbitrarias, restrictivas, aburridas, pero a menudo son útiles cuando esperamos hacer un cambio”.

En ese sentido, también es importante recordar que esta regla puede ser flexible: 90 días pueden no ser aplicables a algunas de tus posesiones y eso está bien.

Por ejemplo, ropa y accesorios de temporada y en realidad, cualquier otra cosa que solo pueda usarse durante un cierto momento del año, piensa en algo relacionado con las vacaciones, por ejemplo.

En esos casos, puedes extender la regla 90/90 durante tantos días como lo consideres necesario.

Millburn y Nicodemus explicaron que está totalmente bien convertir esos 90 días en 120 días o 6 meses, o lo que sea, siempre y cuando seas honesto contigo mismo sobre si tus posesiones te hacen feliz o cumplen un propósito específico.

Una vez hecho esto, observarás todo de lo que realmente puedes prescindir sin mayor problema y aquí comienza entonces una segunda parte que consiste en realmente deshacerte de ellas.

Esto puede ser desde venderlos, regalarlos, donarlos o reciclarlos, todo depende de la calidad y de lo que desees para esas cosas que te resultaron importantes.

Por ejemplo en mi caso, tenía una sala enorme y la razón de mi apego era que le pertenecía a mis abuelos y ahí pasé mis mejores días con ellos leyendo cuentos y escuchando historias.

Ahora en mi nuevo departamento, ésta resultaba realmente enorme por lo que decidí mejor sustituir algunos muebles, incluyendo mi sala, por unos muebles minimalistas y la sala de mis abuelos la doné a un centro de la 3a Edad.

Y así me pasó con muchas otras cosas. Ví cuál era su valor real o sentimental y a partir de ello decidí que fin tendrían una vez que se encontraban en la lista 90/90.